-Y entonces dime, ¿cuál es tu tipo? -Mi tipo es el hombre con el que puedes conversar de la noche a la mañana todos los días de tu vida. Y no hablo de conversar como charlar. Hablo de conversar como comunicarse. Conversar con palabras y con silencios. Conversar con miradas, ¿sabes? Conversar. Transmitir... De cualquier forma y en cualquier lugar. Aquí o a miles de kilómetros de distancia. -Pero tú no quieres un hombre, ¡tú lo que quieres es un dios! -Oh... Bueno... Sé que Dios tendrá mucho que ver cuando ese hombre aparezca...
-Lo siento, eres perfecta para el puesto y cumples con todos y cada uno de los requisitos que exigimos, sin embargo estamos buscando un candidato varón. -¿Y cuál sería la diferencia? -Que sería varón.