Decime cómo voy a hacer con tantas cosas que nos quedaron pendientes. Con todo eso que nos quedó ahí, en el cajón de los casi, a punto de hacerse, de probarse, de sentirse, de decirse, de ser. Fueron "casi" tantas cosas. Podríamos vivirlas igual, quizás. Pero nos quedó pendiente vivirlas juntos. Y ahora decime cómo hago con eso. Con las pocas ganas de mirar para adelante sabiendo que ese adelante ya no lleva tu nombre, o con estos ánimos que me empujan para abajo cuando lo único que quiero es poner un brazo al lado del otro para cubrirme de este desorden. Decime qué hago con las preguntas que ninguno pudo responder. A dónde las escondo, con qué las disfrazo, de qué me disfrazo yo. Decime qué hago con el futuro que se nos escurrió como arena entre los dedos cuando el destino decidió que esto, así, no iba para ningún lado. Yo no lo sé. Aprendí a vivir de todas las formas posibles, con cicatrices, con heridas abiertas, con dudas existenciales, con vacíos, con silencios abismales, pero lo que nos quedó pendiente todavía me duele. Me atraviesa el alma y me la parte en dos. Sin tregua. Sin tratos ni posibilidad de negociación. Y ahí sí no me queda más que aceptar. Me resigno a los recuerdos de un futuro que ni siquiera era nuestro y no me queda más que aceptar: Que además de miedos, de vacíos, de cicatrices y de heridas abiertas, uno tiene que aprender a vivir con lo que le quedó pendiente...
"Según dice la gente, los cuentos están hechos para dormir, yo no lo creo, yo cuento cuentos para despertar" (Najman de Breslov)
domingo, 28 de junio de 2020
jueves, 21 de mayo de 2020
Dejá que entre el sol
Abrí tus ventanas.
Sacudite las sombras.
Que pase la luz.
El aire.
La vida.
Que seque tu llanto.
Que evapore tus culpas.
Que disipe los nudos de tu garganta.
Los deseos de rendirte.
De quedarte.
De parar.
Respirá.
Dale una tregua a tus noches sin luna.
Llenalas de fuerza.
De calor.
De estrellas.
Inhalá la energía que alimenta tu alma.
Nutrite de fuego, de amaneceres, de afán.
Limpiá tu refugio, quitale las nubes.
Colmalo de brisa.
De cielo.
De calma.
Dejá que entre el sol en tu madriguera.
Que cada rayo te bañe las penas.
Abrí tus ventanas.
Animate a ser llama, a ser lumbre, a ser faro.
Tu propio sol.
Tu propio faro.
Sacudite las sombras.
Que pase la luz.
El aire.
La vida.
Que seque tu llanto.
Que evapore tus culpas.
Que disipe los nudos de tu garganta.
Los deseos de rendirte.
De quedarte.
De parar.
Respirá.
Dale una tregua a tus noches sin luna.
Llenalas de fuerza.
De calor.
De estrellas.
Inhalá la energía que alimenta tu alma.
Nutrite de fuego, de amaneceres, de afán.
Limpiá tu refugio, quitale las nubes.
Colmalo de brisa.
De cielo.
De calma.
Dejá que entre el sol en tu madriguera.
Que cada rayo te bañe las penas.
Abrí tus ventanas.
Animate a ser llama, a ser lumbre, a ser faro.
Tu propio sol.
Tu propio faro.
martes, 10 de marzo de 2020
Volvé a vos
Volvé.
Saná.
Aferrate a vos.
A lo que te mantiene viva.
A lo que te llena el alma.
A lo que te mueve el piso.
A lo que te hace vibrar.
A lo que te hizo bailar.
A lo que te hizo vivir.
Y traelo de vuelta.
Volvelo presente.
Volvelo realidad.
Volvé a vos.
Saná.
Aferrate a vos.
A lo que te mantiene viva.
A lo que te llena el alma.
A lo que te mueve el piso.
A lo que te hace vibrar.
A lo que te hizo bailar.
A lo que te hizo vivir.
Y traelo de vuelta.
Volvelo presente.
Volvelo realidad.
Volvé a vos.
jueves, 5 de marzo de 2020
Hablame de amor
Vení.
Acercate.
Soltá ese mundo que te tiene prisionero.
Dame tu mano.
Perdete conmigo.
Jugate por vos, por mí, por lo nuestro.
Liberate de una vez de tanta presión que te mantiene inmóvil.
Descubrime.
Metete en mis pupilas.
Decime que esto es fuerte, indestructible, sólido, mágico.
Recordame que se puede.
Convenceme.
Que podemos.
Que somos.
Que todavía somos.
Que todavía falta.
Que todavía queda.
Que todavía falta.
Que todavía queda.
Hablame de amor, de eternidad.
Y de historias y de sueños.
Pintame el futuro con tu poesía.
Busquemos la forma.
El tiempo.
Mostrame el camino.
Tu camino conmigo.
lunes, 13 de enero de 2020
Que se quede
Que te sacuda el alma. Que te desate las alas. Que te rompa todos los esquemas. Que te espante los fantasmas. Que deje al desnudo su debilidad. Que te cuide. Que se deje cuidar. Que entienda tus miedos. Que no le asusten los suyos. Que baile. Que no lo haga. Que no le importe. Que brille. Que te haga brillar. Que te muestre todo. Que no tenga que demostrarte nada. Que te ponga el hombro, el cuerpo, la mirada. Que te mire. Que se pierda. Que te encuentre. Que se encuentre. Que se entregue. Que te elija. Que se quede.
sábado, 13 de julio de 2019
Sos otra
Tanto tiempo tratando de retener la vida que tenías, intentando rescatar los trozos que pensabas que habían quedado repartidos en algún lugar de tus viejos hábitos, viejas fotos, viejas canciones que solías escuchar. Escarbando en el dolor, pretendiendo ser quien eras, disfrutar lo que disfrutabas, querer lo que querías, desear lo que deseabas.
Pero mirás al espejo y ya no está. La buscás por todas partes y ya no está. La mujer que solías ser ya no está. La vida que conocías ya no está. Los sueños que alguna vez soñaste ya no están. Las metas que te habías dispuesto a conseguir desaparecieron de tu lista de pendientes.
Sos otra.
Y eso está bien.
Volvé mañana, volvé pasado, volvé cuando quieras o no vuelvas jamás a ser la que solías ser. Soñá con lo nuevo, soñá con lo viejo, insistí otra vez cuando estés lista. Cuando lo sientas. O no lo hagas.
Porque ahora sos otra.
Creciste.
Y eso está bien.
domingo, 5 de mayo de 2019
Volver a empezar
Hay conquistas que cuestan un Perú. Hay batallas que merecen ser libradas. Hay banderas que se plantan recién después de guerras bien ganadas. Y valen la pena. Y valen los sueños y la intención. Y valen el tiempo y valen la vida.
Y vale también dejarlas atrás.
Buscar otros mapas. Seguir otras huellas. Caminar por sendas jamás trazadas. Y vale seguir. Y vale dudar. Y vale encontrar tierras vírgenes donde volver a empezar. Donde volver a hacerle frente al frío. Donde volver a construir sobre nada. Vale cambiar victorias pasadas por presentes inciertos, y algunos éxitos personales por mañanas llenos de signos de interrogación. Vale mirar atrás sólo para recordar y no para volver. Vale ir hacia adelante sin otra meta que la de estar en paz. Vale armar castillos de arena que se vuelen con el viento si eso libera a la princesa que vive adentro. Vale correr, trotar, caminar, y para tomar impulso también vale descansar.
Todo vale para volver a empezar.
Y vale también dejarlas atrás.
Buscar otros mapas. Seguir otras huellas. Caminar por sendas jamás trazadas. Y vale seguir. Y vale dudar. Y vale encontrar tierras vírgenes donde volver a empezar. Donde volver a hacerle frente al frío. Donde volver a construir sobre nada. Vale cambiar victorias pasadas por presentes inciertos, y algunos éxitos personales por mañanas llenos de signos de interrogación. Vale mirar atrás sólo para recordar y no para volver. Vale ir hacia adelante sin otra meta que la de estar en paz. Vale armar castillos de arena que se vuelen con el viento si eso libera a la princesa que vive adentro. Vale correr, trotar, caminar, y para tomar impulso también vale descansar.
Todo vale para volver a empezar.
sábado, 1 de diciembre de 2018
sábado, 8 de septiembre de 2018
domingo, 1 de julio de 2018
Sonreí, tu vida es un caos
Un caos. Tu vida es un caos. Un idea y vuelta de ideas, de tragedias, de resultados, de lamentos, de mucho análisis y pocas alegrías. No sé qué te hace pensar que vas a poder. No sé qué te hace pensar que vas a salir adelante. A veces te da la sensación de que la magia está por suceder. Pero no. No sucede. Siempre está ahí. A punto. En el paso inmediatamente anterior al éxito. Y no. No llega. Porque tu vida es así. Un casi. Un casi matrimonio. Un casi trabajo. Una casi familia. Un casi hogar. Una casi vida feliz. Una casi vida. Y hoy lo que tenés es lo que es. Y lo que es, es lo que tenés. Y no hay vuelta atrás. No hay pasos a seguir. No hay instrucciones que leer ni siquiera para quedarse quieto. Porque el mundo sigue rodando y si te quedás quieta, te lleva puesta. Con tus lágrimas y tus tristezas. Te atropella. El mundo te atropella. Y a nadie le importa. Porque el mundo no se detiene. Ni por vos. Ni por nadie. Y si llorás, la que pierde sos vos. Y si te dormís, la que pierde sos vos. Y si te escondés, la que pierde sos vos. Y si huís, la que pierde sos vos. Y sí, tenés que llorar, tenés que dormir, tenés que esconderte y muchas veces huir. Pero nadie te espera. Porque ahí, en ese momento, en ese punto de tu existencia, estás sola. Sólo vos y el universo que te rodea. Y ese universo sólo quiere tu sonrisa. Tu poder. Tu buen humor. Tus chistes de mañana. Ese universo quiere verte producir. Ese universo quiere verte fuerte. Y no, no es un mensaje motivacional. Es el iceberg del que sos parte vos y todos los que tuvieron la dicha de nacer en este mundo, duro y cruel cuando te ve bajar la cabeza para derramar una lágrima. Duro y cruel cuando no encajás. Así que empezá a encajar. Sé feliz. Dejate llevar. Dejate ser. Pero sé feliz. Aunque no lo seas, sé feliz. Sonreí. Saltá. Bailá. Cantá. Aunque no puedas. Acomodá tu desayuno entre las sábanas de la cama y sacale una foto para gritarle al universo que sos feliz. Que te comiste un bowl entero de alegría y que tu taza rebalsa de sueños y proyectos cumplidos. Porque sos feliz. Aunque no lo seas. Sos feliz.
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