martes, 29 de junio de 2021

Que tu sueño está allá

Ahí estás de nuevo. Llorando por un objetivo frustrado que no te pertenece. Persiguiendo metas que no te llevan a ningún lado. Angustiándote por no poder con la vida que creías que era la indicada para vos. Sintiéndote inútil, fracasado, diminuto. Armándote de fuerza para encajar con el éxito de los que creés ganadores. Desarmándote por puertas que se cierran de golpe, una y otra vez, mostrándote por dónde no tenés que seguir. Gritándote que prestes atención a las señales. Que escuches tu intuición. Que mires las flechas que la vida te marca. Que el horizonte puede ser infinito. Que tu camino va por otro lado. Que tu sueño está allá. Que tu sueño está allá... 

viernes, 18 de junio de 2021

¿Qué es perdonar? Todos escuchamos hablar del perdón o hablamos de él con el convencimiento de que partimos de un concepto universal, concreto, determinado, pero si compartiéramos lo que cada uno de nosotros entiende como perdón, surgirían decenas de conceptos diferentes. ¿Es aceptación el perdón? ¿Es resignación? ¿Es olvido? ¿Es justificación de la conducta del otro? ¿Es comprensión? ¿Es entendimiento de sus razones, de sus motivos? ¿Es empatía? ¿Es ponerse en sus zapatos? ¿Es ausencia de rencor, de odio, de venganza? ¿Es la suma de todo ello? ¿Existe realmente el perdón como concepto separado de lo anterior, o es acaso una idea que usamos para abarcarlo todo? 

Quizás, en lo que podríamos estar de acuerdo es en su consecuencia final que, aunque no exclusiva del perdón, sí indiscutible: paz interior. Ahora, ¿es acaso el perdón el único medio para lograr la paz interior? ¿De dónde viene la idea de que sólo a través del perdón -y no de su ausencia- obtenemos paz interior? ¿De dónde viene la idea de sentirnos más ligeros después de perdonar? 

¿No será que el perdón es simplemente ausencia de su opuesto, es decir, ausencia de venganza? ¿No será que el perdón es en realidad una renuncia, consciente o inconsciente, a ese deseo de venganza que surge después de una ofensa, de una humillación, de un insulto, casi como un deber? ¿No será que el perdón es en verdad liberarse de tal necesidad de venganza, liberarse del sentimiento de enojo y de rencor, que busca defenderse constantemente ante la ofensa recibida? 

Puede que con el tiempo lo hayamos malinterpretado. Puede que le hayamos dado significados que no tenía. Puede que el perdón sea simplemente el arma más poderosa para promover la paz entre los hombres y que lo hayamos convertido, poética y sutilmente, en la única forma que tiene el corazón para hallar paz interior. Porque cuando hay paz interior, hay paz entre los hombres

Pero, entonces, ¿qué es perdonar? Quizás, finalmente, no se trata de un acto de amor hacia el otro, ni de comprensión de sus razones, ni de empatía, ni de olvido, ni de tiempo, ni de entendimiento, ni de justificación, ni de renuncia

Quizás, simplemente, es un acto de resignación; una voz suave que, sin pensarlo ni planearlo, un día cualquiera nos dice dulcemente: "es tiempo de cerrar esta puerta, aquí no hay nada pendiente".  

sábado, 15 de mayo de 2021

Su voz

Una mezcla de sorpresa y angustia me recorre el pecho cada vez que escucho esa voz. No es cualquier voz. Es su voz. La suavidad con la que habla. La melancolía de sus ojos. La tristeza de sus manos que se apoyan con ternura sobre las mías. La forma en que me mira. El secreto está en la forma en que me mira. Cuando sus ojos de repente se reflejan en los míos y, como si estuviéramos a miles de kilómetros de distancia, parece que me espera. Me mira y me espera y no sé a dónde tengo que llegar. Pero es su voz. En algún lugar, en algún lugar de mi memoria, sé que conozco esa voz.

21 de septiembre

Día mundial del Alzheimer

domingo, 28 de febrero de 2021

Ojalá entiendas

Ojalá entiendas.
Que me voy por mí.
No por lo que soy
Sino por lo que fui
Porque quiero recuperar
La mujer que fui
Ojalá entiendas.
Que no es por vos.
Que nunca fue por vos
Que me quedé.
Fue por mí.
Que me alejé de mí.
Que amándote
Me olvidé de mí
Ojalá entiendas
Que quiero recuperar
La mujer que fui.

viernes, 22 de enero de 2021

Mi problema

Mi problema está en tratar de entenderte.
En intentar meterme en tu cabeza,
en tus fibras, en tu historia
cada vez que me lastimás
y entender por qué,
para qué lo hacés,
desde dónde.
En qué lugar de tu alma
hay heridas tan grandes
para que me trates así.
Repaso tus palabras
y repaso tus silencios
y no te entiendo.
No lo entiendo.
Y me pregunto por qué,
a toda costa,
intento hacerlo.
En qué lugar de mi alma
hay heridas tan grandes
que me estancan a tu lado,
que me quedo
a toda costa
a entenderte..

miércoles, 6 de enero de 2021

¿Dónde estarías si nunca te hubieras sentido incómodo?

La incomodidad es un zapato tres talles más chico. Aprieta. Molesta. Lastima. Tarde o temprano uno termina quitándoselo. A veces muy temprano o a veces muy tarde. Pero así es la incomodidad. Un recordatorio diario de que hay algo que no encaja. El trabajo. El amor. La salud. Uno mismo. La incomodidad llega y desacomoda todas las cartas que uno tiene sobre la mesa y no las baraja de nuevo. Te las deja desparramadas en el suelo y te obliga a hacerlo a vos. Que te muevas. Que despiertes. Que reacciones. Que lo intentes. Que barajes tus cartas tantas veces como sea necesario hasta que encuentres lo que te hace bien, lo que no apriete, lo que no lastime. La incomodidad es un zapato tres talles más chico. Pero la gran mayoría de las veces, todo lo que necesitamos para salir adelante.

jueves, 16 de julio de 2020

Deja vu

No todo el que vuelve 
vuelve para quedarse.
Hay personas que vuelven 
sólo para irse de nuevo.
Para sentirse amadas una vez más.
Para sentirse seguras una vez más.
Para decir adiós una vez más.
Sus emociones les pasan factura 
y te tocan la puerta 
para que te hagas cargo de sus boletas.
Y a esa página ya la leíste.
Pero no importa.
Volvés atrás y la empezás de nuevo. 
Porque la vida, el destino o los astros lo trajeron de vuelta. 
Y vos creíste.  
Y te emocionaste. 
Y volviste a mirar esos ojos que se despidieron de vos hace tiempo. 
Y volviste a sentir sus miedos. 
Y a dudar sus dudas. 
Y volviste a escucharlo decir que se marchaba. 
Porque hay personas que vuelven 
sólo para irse de nuevo.

miércoles, 1 de julio de 2020

Con un poco de tiempo

Vas a estar bien. 
Y con un poco de tiempo quizás yo también.  
Y vas a seguir adelante. 
Y yo voy a seguir adelante. 
Y vas a encontrar a alguien. 
con un poco de tiempo quizás yo también. 
Y vos te vas a acomodar y yo me voy a acomodar. 
Y nos vamos a ir acomodando. 
Porque la vida hace eso. 
Se acomoda. 
Y vas a mirar al frente. 
Y yo voy a mirar al frente. 
Y te vas a levantar y te vas a dar cuenta de que vas a poder caminar. 
Y yo me voy a levantar y me voy a dar cuenta de que puedo caminar. 
Y el corazón que alguna vez se nos rompió se va a arreglar. 
Y tus heridas van a sanar. 
Y mis heridas van a sanar. 
Y el dolor que nos causamos de a poco se va a pasar. 
Y vas a volver a sonreír. 
Y voy a volver a sonreír. 
Y vas a estar bien. 
Y con un poco de tiempo quizás yo también. 
Y nos vamos a ir acomodando. 
De a poco. 
Porque la vida hace eso. 
Se acomoda. 

domingo, 28 de junio de 2020

Lo que nos quedó pendiente


Decime cómo voy a hacer con tantas cosas que nos quedaron pendientes. Con todo eso que nos quedó ahí, en el cajón de los casi, a punto de hacerse, de probarse, de sentirse, de decirse, de ser. Fueron "casi" tantas cosas. Podríamos vivirlas igual, quizás. Pero nos quedó pendiente vivirlas juntos. Y ahora decime cómo hago con eso. Con las pocas ganas de mirar para adelante sabiendo que ese adelante ya no lleva tu nombre, o con estos ánimos que me empujan para abajo cuando lo único que quiero es poner un brazo al lado del otro para cubrirme de este desorden. Decime qué hago con las preguntas que ninguno pudo responder. A dónde las escondo, con qué las disfrazo, de qué me disfrazo yo. Decime qué hago con el futuro que se nos escurrió como arena entre los dedos cuando el destino decidió que esto, así, no iba para ningún lado. Yo no lo sé. Aprendí a vivir de todas las formas posibles, con cicatrices, con heridas abiertas, con dudas existenciales, con vacíos, con silencios abismales, pero lo que nos quedó pendiente todavía me duele. Me atraviesa el alma y me la parte en dos. Sin tregua. Sin tratos ni posibilidad de negociación. Y ahí sí no me queda más que aceptar. Me resigno a los recuerdos de un futuro que ni siquiera era nuestro y no me queda más que aceptar: Que además de miedos, de vacíos, de cicatrices y de heridas abiertas, uno tiene que aprender a vivir con lo que le quedó pendiente...

jueves, 21 de mayo de 2020

Dejá que entre el sol

Abrí tus ventanas. 
Sacudite las sombras. 
Que pase la luz. 
El aire. 
La vida. 
Que seque tu llanto. 
Que evapore tus culpas. 
Que disipe los nudos de tu garganta. 
Los deseos de rendirte. 
De quedarte. 
De parar. 
Respirá. 
Dale una tregua a tus noches sin luna. 
Llenalas de fuerza. 
De calor.
De estrellas.
Inhalá la energía que alimenta tu alma. 
Nutrite de fuego, de amaneceres, de afán. 
Limpiá tu refugio, quitale las nubes. 
Colmalo de brisa. 
De cielo. 
De calma. 
Dejá que entre el sol en tu madriguera. 
Que cada rayo te bañe las penas. 
Abrí tus ventanas. 
Animate a ser llama, a ser lumbre, a ser faro. 
Tu propio sol
Tu propio faro.